miércoles, 22 de junio de 2011

Juego de colores

De tanto buscar entendió que el tiempo es otra imagen mas en la existencia, es una cualidad de los momentos a la que le damos relativa importancia. Como si fuera la lluvia, lo tomó como un capricho de la naturaleza, se dejó caer bajo esa tormenta que amenazaba con la locura. Aprendió a manejar las impresiones de la realidad y a moverse en libertad. Se encontró con otras personas, otros amigos, otras flores, las mismas flores. Invitó al  niño a jugar con el azar, y al adulto a contemplar lo que pasaba. Los dos en la misma plaza.
De tanto jugar el niño y el adulto llenaron sus recuerdos con el presente universal que los convertía en una sola persona. Se encontraron en ese punto, en ese lugar, todo el tiempo. Y estaban frente a frente, la inocencia y la razón, la curiosidad y la ambición armando la historia de imagenes en una danza perfecta, pintando con colores la vida. En cada pintada los recuerdos se vestían con emoción, o con sorpresa,  nostalgia,  soledad o amor. Crecian en intensidad, lloraban al morir.
Hoy, en la tierra, solo vemos que hay una realidad pintada por niños y otra pintada por adultos. Que alguien nos avise que son parte de un mismo juego, nuestro juego.

martes, 17 de mayo de 2011

Imagen

No es que no te crea. Mas bien descreo de tus palabras. Tu eres muy creible y real, en cambio no puedo recordar ninguna de tus frases.

jueves, 17 de marzo de 2011

Hacia donde fuiste

Ayer soñé que te ibas, y yo te ayudaba a hacerlo.
Con una sonrisa que tranquilizaba mi alma, me pediste que te ayude. Y lo hice. Solo te indique donde y tus dedos borraron el futuro. Ya estaba hecho, el daño producido. Fue un acto de amor incondicional, los dos fuimos una sola persona. Esa anestesia del tiempo duró unos segundos, pocos segundos. En mis brazos descansabas feliz, apoyaste tu cabeza y algo me preguntaste. Fue un momento indescriptible donde te entregabas al amor.
Cerraste los ojos y seguías en mi cuerpo, feliz, en paz, en mi. Comprobé la extinción de la vida, sombras negras recorrían tus venas y apagaban la luz, yo lo sentía. Fue un momento mágico muy cerca de lo común y no había vuelta atrás. Te fuiste. me dejaste, te dejé. Te fuiste y encendiste el proyector del tiempo, ya no estabas conmigo y creaste los recuerdos, abriste la puerta del futuro y dejaste tus fotos adentro.
No es dolor, es una fuerza que me quita el corazón en cada segundo, que tortura a mis emociones cuando te miro abrazada a mí. Me dejaste un mundo nuevo que llora permanente, gris y con un clima cada ves mas frío. Desesperado, perdido, angustiado. Mis días pasan buscándote en algo que no se distinguir entre realidad o ilusión. Me lastima. Que hice... ciego a lo que me hace vivir, no hay explicación.
No voy a descansar hasta encontrar la forma de frenar el tiempo, de cruzar la linea del pasado, de que me lleves a donde estés.
Y si no sucede, habrás sido de todos modos el propósito de mi vida.

jueves, 17 de febrero de 2011

Momentos

jueves, 27 de enero de 2011

El tren de la alegría

Como no cansarse de tanto egoísmo, de tanta soberbia? Tiendo a pensar y a confirmar que el mundo se mueve así, que no hay alternativa y que es como es.
Formas de tomar decisiones: las que son pensadas, en general, buscan el beneficio propio, egoísta, sin unidad universal. Eso porque son pensadas en detalle, porque existe esa capacidad. Y las decisiones impulsivas, sentidas, emocionales, que también responden a lo mismo, porque es lo que llevamos dentro.
Falta mucho amor en todo esto y tengo que salir. Todos me decepcionan. Diría que no queda nadie nadie. Es muy triste. Van pasando los días, meses y años y se suman las experiencias.
Será que el que está desconectado soy yo? Seguro, porque si me rodeo de esto es porque lo estoy generando, lo estoy pensando y sintiendo. Yo lo traigo a mi mundo. Tengo que salir ya. No quiero que esto figure en el resumen de mi vida, porque mi vida no es esto. Porque cuando la vida pase en un minuto, no me quiero ver arriba de un trén mirando por la ventanilla como pasan las cosas sin poder tocarlas. La alegría de la velocidad está en aquel que le gusta ir rápido.